lunes, 10 de octubre de 2016

El amor

Aquí he escrito mucho sobre él.
Lo describo como una explosión de chispas,como fuego,como lo que se enciende.
Pero no le conocía.
He leído tanto sobre el amor y no sabía nada de él.
Lo único que sabía era que siempre lo estuve buscando.Y no sólo al concepto del amor,sino a él,en persona.
Y apareció así,un día a las dos y media de la tarde.Justo como muchos lo describen.Una revelación silenciosa,pero que prende el interruptor en tu interior.Todas las preguntas se acaban.La respuesta está ahí,frente a ti,comiendo pizza y mirándote con unos ojos como de miel.

Ahora entiendo que algunas personas son lugares.
Él es mi lugar,es mi casa.Va por el mundo como una isla flotante,dando luz a las personas que se acercan.
Y yo tengo el regalo increíble de poder recorrer su mundo.

Me recuesto en tu pecho,escucho tu corazón y sé que estás hecho para mi y yo estoy hecha para ti.
Y siento que es magia,porque esa felicidad es desconocida e infinita.
Lo de antes no existe.
El presente es sólo tuyo y mio.
No quiero saber dónde estabas,sólo quiero abrazarte,besarte.

Todas las películas de amor tienen razón,todo lo que han escrito mis autores favoritos también.
Lo que siento por ti me rebasa,crea a una persona nueva y hace brotar flores a nuestro alrededor.

Una vez conté aquí la historia de mi tía mandrágora y la marca que compartimos.Un lunar que nos destinaba al desamor.
Tú rompiste el hechizo.
Tú entre las millones de personas del mundo.
A ti te estaba buscado.
Y no importa que hagas,para mi,eres perfecto.



jueves, 11 de febrero de 2016

La planicie

Llueve como si el mundo fuera a terminar en cualquier instante.Llueve como si el cielo fuera líquido,como si arriba estuviera el océano y se estuviera desbordando.Llueve como si la lluvia lo fuera todo.De pronto lo es todo.El sonido de ese mar cayendo en el valle es casi música y al mismo tiempo es como silencio.Litros y litros de agua caen sobre mi,que no puedo ver nada aunque me ponga las manos sobre los ojos a modo de visera.No camino más.Me quedo plantada junto a una enorme piedra,buscando algo de refugio.
Los que me acompañan están a lo lejos,también buscando guarecerse del diluvio universal.
El valle se distingue apenas detrás de una cortina de plata.
Siento que observo un espectáculo marino y no terrestre.Siento que las enormes piedras del valle,pronto comenzarán a moverse y se transformarán en ballenas.Siento que podría volverme sirena y nadar hasta las costas del Mediterráneo.

Es un espectáculo sobrecogedor y mágico.
Me siento diminuta,fascinada y agradecida por estar viva y estar contemplándolo.

La vida es asombrosa.Lo sigo pensando después,cuando termina la lluvia y seguimos caminando.
La vida es asombrosa.Observo mis manos,con las que pinto,con las que acaricio.
La vida es asombrosa.Mis piernas que caminan y caminan y caminan y resbalan y se hunden en charcos abismales y vuelven a andar,fuertes,seguras.
La vida es asombrosa.Me siento en la banca y contemplo el valle desde lo alto,bebiendo un café de olla recién hecho y comiendo una quesadilla de queso con hongos.
La vida es asombrosa.Ahí,en la cabaña tibia,haciendo el amor después de bañarnos con agua caliente.

Nada mejor que estar vivo.Nada mejor que darse cuenta de que lo estás.





domingo, 1 de noviembre de 2015

Fuegos fatuos

La casa de Tepoztlán quedaba del otro lado del panteón,así que para llegar a ella yo tenía que caminar por un largo callejón empedrado.
Un dos de noviembre,me bajé del autobús a eso de las 7 de la noche.Todavía pasé a cenar algo a Los Colorines y caminé un rato por el centro,disfrutando la noche.
Llegué al panteón a eso de las 9 y el pasaje que tantas veces había atravesado de día,ahora me parecía una boca de lobo.
Comencé a caminar con dificultad mientras escuchaba cantos y voces que venían desde dentro del cementerio.Podía ver sombras moviéndose entre las tumbas y el aire olía a copal.
Sentía en el estómago esa mezcla de emoción y de miedo que sólo puede dar lo desconocido.
-camina rápido,hoy hay fuegos fatuos-me dijo una de las señoras del mercado,sin siquiera saber que yo iba rumbo al panteón
Y ahora yo caminaba así,rápido,o al menos lo más velozmente que podía,en medio de la negrura y la magia.
Creía ver luces verdes y azules revoloteando por todos lados.
Era una noche encantada y el pasaje parecía volverse infinito.
Cuando por fin llegué al portón de la casa,estaba temblando de frío y de miedo.Miré por última vez rumbo al panteón y distinguí claramente cientos de luces parpadeantes.Eran los fuegos fatuos que me habían perseguido.
Miré con más detenimiento.
Eran luciérnagas.La noche estaba llena de ellas.

lunes, 24 de agosto de 2015

Maíz

Tengo 10 años y estoy caminando entre el maíz.Me perdí y tengo ganas de llorar y de gritar.
Sé que la casa está muy cerca,eso es lo que me contiene y me hace seguir buscando la salida.
Siento el sol de flama en la cabeza y creo que en cualquier momento vomitaré el desayuno.

*

Los marineros miraban el cielo para no extraviarse.
¿Cómo hacen para diferenciar las estrellas?
Yo sólo veo diamantina espolvoreada en una cartulina negra.
Si viviera en la mar,ya me habrían seducido las sirenas.

*

Comienzo a correr y las ramas secas que hay en el piso,me rasguñan las piernas.
Corro chocando contra las milpas frondosas,se abren mostrando sus granos carnosos,como tesoros dorados,
Es casi imposible moverse rápido.Al poco rato,exhausta y adolorida,me detengo.A mi alrededor el mundo es verde-amarillo.

*

Murakami dice que el primer laberinto,habita en nuestro interior.Un nudo de intestinos-emociones que primero debemos dominar antes de poder escapar del Minotauro.
Ariadna nos llama desde la luz,jalando la madeja para salvarnos de nosotros mismos.
Ariadna-Maestra.
Sólo basta escuchar con atención,ella lleva siglos llamándonos por nuestro nombre.

*

Miro el cielo sin nubes y de algún lugar del mundo me llega el olor a maíz tostado,a leña y a café de olla.La casa del doctor Guzmán debe estar muy cerca.
Decidida y sin miedo,vuelvo a caminar.
Me encuentro de pronto en la salida del laberinto de maíz,así,sorpresivamente.
La gente que está cocinando en el pórtico me mira como si yo fuera un extraterrestre.
-¡Ya apareció la niña!-grita la esposa del doctor sin dejar de moverle a la olla de esquites.

*

Teseo un día se miró las manos y en ellas estaba la madeja completa.
Ariadna,lo esperaba sonriente.







domingo, 19 de enero de 2014

Cuetzalan

Llegamos a las 4 de la madrugada,después de un viaje eterno por caminos sinuosos y curvas de la muerte que subían y bajaban la montaña.
Habíamos escuchado cientos de canciones en inglés en el ipod compartido,mientras el camión se iba vaciando y nos quedábamos solos con el conductor.
Era nuestro primer viaje juntas.
Y ahí estábamos,dos casi desconocidas agazapadas en la oscuridad de nuestros asientos,observando la noche vertiginosa.Ésta,solo era una mancha con fragmentos de árboles y desfiladeros tremendos.
Quitaba el aliento.

Encontramos un lugar distinto al de las fotos.
Un lugar dormido y quieto.
Nos recibió el frío mortal del alba,una calle en bajada eterna y el olor a tierra húmeda.
Era un pueblo fantasma,un pueblo sacado de un cuento de Rulfo,ni un alma en las calles excepto nosotros,caminando sobre las piedras negras,cargando cada quién su mochila de trotamundos.

Caminamos y caminamos,hasta llegar a la iglesia principal, construida al borde del despeñadero.
Porque Dios es Dios y puede darse el lujo de ser osado y de que sus fieles lo sean también.Eso creo.

Frente al templo,un tronco eterno sube a las nubes,con una escalera inventada para los voladores de Papantla,que caen como lluvia desde lo alto,para fertilizar el valle.

Lo observamos todo enmudecidas por el frío y por la belleza.
Con el respeto de quien sabe que sólo es un espectador en la maravilla del mundo.

Y seguimos caminando.
Nos perdimos por casi una hora por las calles de laberinto,los números de las casas se mezclaban sin sentido y de pronto podías sentirte en un universo paralelo,en el que los grillos eran los gobernantes.
Estábamos perdidas,muertas de cansancio,ateridas por la mañana nueva.
Nuestro hotel parecía un espejismo que sólo surgiría con la luz del día,como por arte de magia.

Me senté en la banqueta mientras tú ibas desesperado de un lado a otro de la calle,asomándote por las ventanas tapiadas,buscando la vida.
Te vi sacar el celular,marcarlo con desesperanza casi dolorosa.
Y entonces lo escuché.
Claro,pero lejanísimo,como si llegara del otro lado del mundo.
El sonido de otro teléfono repicando.
Me levanté de un salto y corrí calle abajo,siguiéndolo,contigo mirándome sin entender qué hacía.
Y cuando estaba a punto de encontrarlo,se detuvo.Sin más.
Llegaste a mi lado corriendo,confundida.
-Vuelve a llamar,se oye otro teléfono.
Y marcaste toda temblorosa y ahí estaba de nuevo,el ring señalándonos nuestro oasis,un hostal antiguo,sin señalamientos,sin nombre en la entrada,una casona derruída de color crema.Gloriosa a la luz del farol naranja.

El dueño nos abrió la puerta,vestía calzoncillos y una playerita de costeño.
Su rostro era pura acidéz.
Pero creo que no le caímos mal,nos llevó a nuestro cuarto miniatura mientras nos preguntaba por nuestro viaje.

Creo que nunca he dormido tan profundamente como esa noche.

Al despertar me encontré en esa habitación de monje,con paredes desnudas y una ventanita con barrotes que daba al callejón.Era el comienzo de nuestro viaje.Y el sol era espléndido.

No sé si te estoy hablando a ti o a los que leen.
De cualquier manera no creo que leas esto nunca.
Oye,fueron tiempos hermosos.



Dorado

Tengo un diario pequeño que ella me regaló,es lo único que ha quedado.
Es un bonito cuaderno empastado,con mi apodo en la cubierta y hojas que resisten el agua infinita con la que mezclo las acuarelas.Estaba medio olvidado en lo profundo de mi bolsón de viaje.Acaricié su cubierta un rato,como si fuera un gatito negro.Lo hicimos con un legajo de hojas viejas,así que si en efecto fuera un gato,sería uno sabio,conocedor del universo.

Me siento solitaria.
Como siempre que algo termina y uno solo se queda consigo mismo.
Todas las mañanas salgo a correr,todas las mañanas pienso un poco en mi vida de antes,cuando mi diario-gato vivía en esa otra casa,en ese primer piso.
Creo que extraña mucho su cama de nube,pobrecito mío.

Me sirvo un poco de té con limón,hace frío,tengo los dedos fríos,la nariz fría,las ideas congeladas.
Casi no he leído nada,pero he pintado y tengo imágenes mentales de flores y árboles y ramas y vida para mis nuevas pinturas,así que no todo está perdido.
Siento como hay calidez dentro de mi,siento como lentamente el hielo se derrite.
Mi interior es de color dorado.
Y siento la necesidad casi física de guardarme ese color solo para mi,no quiero compartirlo con nadie más.
No quiero que nadie lo toque.

Hay días en los que no quiero ver a nadie,hay días en los que el mundo parece insuficiente.
Todos me invitan un café menos tú,como en una absurda y cursi canción pop.

Escríbeme.
Llámame.
Aparece.

Eres como mágica y solo tú puedes ver claramente el dorado en mi interior.
Tú tienes dentro un arcoíris iridiscente.
Yo sé de colores.
Y los tuyos son tan brillantes.


jueves, 7 de febrero de 2013

El gato entero

Me gusta viajar sola.
Lo he hecho desde muy joven,desde los 14 años más o menos.
El año pasado,el ya ahora clásico 2012 de la búsqueda espiritual,solo usé mi mochila roja una vez.
Pero fué suficiente,los viajes que necesitaba eran ida y vuelta hacia mi interior y realicé bastantes.

Una mañana de no recuerdo qué mes,desperté sabiendo que iba a salir de la ciudad.Mi bolso estaba cargado de varios libros espiritualoides,de brillo labial y de bloqueador.

Partí.

Partí con esa extraña sensación de quién  ha dejado de estar consigo mismo largo tiempo.

Me sentía extraña en mi piel y mi cabeza me repetía constantemente que volviera al departamento mientras mis pies iban llegando a la estación de autobuses.
Como autómata me dirigí a comprar un boleto y luego bebí un chocolate de máquina en la salita de espera.
Me sentía ansiosa,ansiosa por estar ahi sola con mis pensamientos removidos.
Nadie podía distraerme ahora y de alguna manera,eso me aterraba.
Creo que me levanté y anduve dando vueltas por la estación de autobuses hasta que anunciaron mi salida.No podía estar quieta.

Escogí el asiento junto a la ventana,mi vecino de viaje ya estaba en su lugar cuando subí.
-Hola-me gustó que me saludara desde el pasillo,como si nos conociéramos desde siempre.Tenía un acentito chistoso,entre chileno,entre argentino.Su sonrisa muy grande.Traía una pañoleta enredada en el cabello café,eran los tiempos del calor tremendo.
-Hola-digo y hacemos malabares para subir la bolsa a la repisa.
-¿Vas hasta el pueblo?
-Sí
-Yo también,voy a un temazcal,nunca he probado
Al fin estoy sentada.Respiro profundo.Casi no le puedo poner atención,mi mente sigue inquieta pensando en la soledad de los días que vienen.
-¿Tú para que vas al pueblo?
Sonrie,qué bonita sonrisa,tan amable.Es tranquilizante como un bálsamo.
-Voy a reencontrarme
Y le sonrío también.

Me gusta estar parada junto a una carretera,me parece que todas las opciones están a mis pies,que todo depende de mi,de lo que yo quiera.Me gusta sentir la tierra caliente,el sol de llama en mi espalda.Ese sol siempre me hace recordar Zacatecas y mi infancia salvaje,me hace pensar en cantera rosada,en el rancho de mi tía mandrágora.Ese sol me recuerda quién soy y de donde vengo.Por eso lo busqué esta vez,porque me estaba perdiendo en un lago de preguntas sin respuesta y necesitaba recordar.Recordarme.

Llegué en taxi al pueblito ruidoso.Parecía una verbena,apenas podíamos movernos por las callecitas estrechas,atestadas de turistas.
El taxista desesperado,no podía creer que yo hubiera llegado sin reservación y que ahora lo tuviera peinando la población en busca de un hotelito.
Al fin,hartos él y yo,decidí bajarme y continuar la búsqueda a pie.
El solazo era tremendo.
Pensé que había tenido la peor idea,dejar la frescura de mi casa,la tranquilidad de mi habitación y de mis libros,para venir acá,al sol indecible,a la soledad confrontativa,al silencio.
Por un segundo,solo por un segundo,decidí regresar,decidí abordar el primer autobús de vuelta a la ciudad.
Y enconces di un paso y encontré una posada.

Los siguientes dos días caminé,tanto como solo he caminado en NY,cuando mamá acababa de morir y yo necesitaba sacar el color negro de mi entraña.
Ahora caminaba para encontrar a una muchacha,a una pintora de casi treinta años,amante de la literatura,de los gatos y del olor a leña.
¿A dónde se había ido?
¿Por qué me había dejado si yo era fiel a ella,a sus decisiones atrabancadas,a su humor loco?
Yo la había apoyado en todo y un día simplemente me dejó.
Su vacío,no podía resistirlo,todo,excepto ese vacío.
Y ahora me tocaba buscarla,debajo de las piedras,en los cerros,en el mar.
Recordé cómo ella amaba este lugar.Es un inicio.

Y la encontré.
Fué una sorpresa,como todo lo que ella hace.
Se apareció de noche,en mi cuarto,mientras afuera solo se escuchaban los grillos y yo trataba de concentrarme en un libro sobre budismo.
Se metió en mi cama despacito y me dió besos en las orejas,porque siempre ha sido muy juguetona y le gusta coquetear.Nos quedamos dormidas,acariciándonos.Y me desperté contemplando su perfil,su boca de corazón.Toqué su piel pálida y traté de hacer constelaciones uniendo sus lunares.
Volví a enamorarme de ella.
Locamente.

Nos metimos a bañar bajo el chorro helado de agua.Me abracé a ella casi con desesperación,resbalando en su cintura,en sus pechos,en sus piernas,porque me horrorizaba la idea de perderla de nuevo,de perder su magia,su risa,su luz como de pólvora.
Salimos a desayunar al mercado y otra vez éramos amantes.
Nos acostamos en el pasto y dejamos que el sol fantástico nos quemara,hasta que mis mejillas se pusieron rojas y brillantes.

Entonces me levanté,sientiéndome otra vez entera,otra vez yo,y decidí que era hora de volver a casa.

Ahora que escribo,la siento dentro de mi,sonriendo como siempre.

Y me hace sonreir también.




martes, 18 de diciembre de 2012

Yo,el gato

Los gatos también meditan,¿sabían eso?
Los gatos pueden sentarse en flor de loto frente a un altarcito inventado y permanecer inmóviles,pendientes de su respiración.

Nuestro gato héroe,no lo hacía antes.
Era un gato material y la idea de acallar sus pensamientos felinos lo estresaba,sentía que encontraría algo allá dentro,algo oscuro,que lo espantaría.
Por eso vivía hacia afuera y todas las posturas de yoga eran inútiles.
Solo lo volvieron un gato estético.

Estos fueron tiempos importantes para él.

Todo comenzó el año nuevo pasado.

No podía dormir bien días antes de las fiestas.Despertaba en la madrugada sudando,con el cuerpecillo ardiendo bajo todos esos pelillos gatunos.
Comenzó a hacerse preguntas,preguntas universales y tremendas que lo atormentaban,porque no encontraba respuestas coherentes.
Era un gato sin Dios.
Y un gato sin Dios es un gato extraviado en el mundo inmenso.
Se sentía huérfano y tenía miedo,porque solo Dios le podía contestar y el gato no tenía su número de extensión.
Tenía que conseguir el celular de Dios.
Y básicamente eso fué lo que estuvo haciendo este año.

Pero él no quería al Dios convencional,no quería a un Dios que viviera en la iglesia o que cantara en un templo,quería a su propio Dios.
Un Dios gatuno,amoroso,creador y brillante.
Y comenzó a buscar.
Nunca le había tocado hacer nada tan difícil en la vida.
Sin embargo todas las piezas se acomodaban siempre y encontraba a otros gatos menos confundidos que se convirtieron en sus guías al avanzar la historia.

Fueron tiempos difíciles,el gato se deprimió,se hizo bolita en la cama.Deseaba despertar sabiendo todas la respuestas.
Leía mucho y eso lo confundía más.
Se alejó de sus amigos gatos y trabajaba como un autómata.
Era como vivir en el limbo y nuestro gato sentía que nunca podría salir de él.

Y entonces amaneció un día y el gato,que también es maestro,dió una clase sobre el Renacimiento.
Al terminar,una de sus alumnas le mostró un librito morado.
Era un librito mágico,con las primeras respuestas.

Y se hizo la luz.
El sol volvió a brillar y era más cálido y delicioso.

Poco a poco el gato volvió a ser el gato.
Y mientras más se soltaba a la vida,más sentía que se acercaba a Dios.

Descubrió que en silencio Dios le podía hablar con más facilidad,así que decidió enfrentar su miedo a sí mismo y se sentó en flor de loto,calladito.
Se sorprendió al no encontrar nada malo.
Se sorprendió al ver su interior imperfecto,pero hermoso,vivo,moldeable.
Como una planta o una flor.

El gato sigue aprendiendo,cada día,un poquito más.
Pero lo toma con calma,no se adelanta a los hechos.
Observa y goza los cambios en él y en su microcosmos.

Siente la paz y la luz dentro de su pecho gatuno y desea contagiarlas a todos.
2012 sí fué el fin del mundo para el gato.
Se despidió de su antiguo yo material y ególatra.
2012 también es el año de su renacimiento como un mejor felino.

Gracias a Dios.
:)