martes 2 de marzo de 2010

PARTE TRES: los vacacionistas

un verano.
dos meses.
eso es lo que dura la libertad cuando somos niños,a veces menos cuando nos convertimos en adultos bobos que sostienen charlas snobs con otros infantes encubiertos.
la vida debe ser una vacación eterna,pero nos agradan los nudos en las historias.
han sido demasiadas telenovelas del canal 2 y demasiadas cintas del cine de oro mexicano para quedar impunes.
cuando decidí hacerme una vida pintando,recordaba mis vacaciones de niña,allá en el desierto y me subyugaba mi propia imagen,como de una libertad blanquísima.
las dudas que pudiera tener se alejaban rápido.
nubes redondas en un cielo de maremoto.
mi vida de vacacionista sin bloqueador de sol.
algo para defender.

pero allá en los 90´s,coloridos noventas,la independencia me duraba menos que un helado de chicle y de un porrazo me veía de nuevo en un salón de clases,con el uniforme azúl y gris,esperando a que sonara la campana para poder seguir dibujando.
para mi fortuna,viví siempre ahogada entre montañas de libros fantásticos.
para mi desfortuna,en uno de los retornos a la ciudad,decidí que quería ser escritora.

convertía mi vida en un novelón tremendo,hojas y hojas dedicadas a él.
al jade.
entonces,pese a mi sarcasmo,me acepté como una romántica sin cura y deschabetada,hasta que los cuentos rosas me aburrieron y descubrí la novela negra.
pura sangre,mis textos estaban repletos de escarlata.
luego vino la épica y todo fué discursos eternos por varios meses.
un buen día a los 14 años descubrí mi libro favorito,fué una revelación.
lo tomé del estante de una librería de viejo en donceles.
caminé con él bajo el brazo como si fuera un gato dormido.
después de leerlo,me quedé muda por una semana.
es una luz centelleante en un caos de buques fantasma.

el día que llegué al rancho con mi tía maga,llevaba el libro en la mochila.
era un regalo para el jade.
pero nunca se lo dí.
porque ese fué el año en el que desapareció.

-te traje algo
-¿qué es?
-el libro que quiero escribir un día
-¿donde está?
-en casa de mi tía,dejé mi mochila en su cama y se quedó dormida,no pude sacarlo

silencio.

-tal vez me lo des luego

*

nadie supo de él jamás.
se desvanece como una sombra,de la vida del desierto,de mi cabeza.
al principio no quiero olvidarlo y lo espero.
dejo de escribir durante casi un año.
luego entiendo que no regresará y vuelvo a abrir mi cuaderno de notas.
su imagen es casi una foto de polaroid en mi mente,borrosa y antigua,hasta ese día que veo el libro de elmer mendoza y lo recuerdo.
sus ojos verdes de jade son tan intensos.
espero que su vida sea buena.
y espero que también sea un vacacionista del mundo.